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De sonrisas en las que se va el aliento - Propia

"Opino que lo que se llama belleza...,
reside únicamente en la sonrisa."  
Tolstoi   
 

Y hoy me levante con la cabeza llena de frases...., tan llena que inmediatamente tuve que sentarme frente a la PC para descargarlas y...., lo que salió fue esto.

Y es asi nomás...., porque cuando uno se la pasa jugando con fuego, más tarde o más temprano, se quema.

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En una sonrisa pueden esconderse todas las respuestas,
todas esas espinosas repuestas que dan sentido a tu escueto universo.
Un universo desangrado por momentos hilvanados con la mejor intención,   
momentos que se llevaron todo consigo en su camino al más allá.
Y ahora te encuentras ante una de esas muecas ambivalentes…,

preguntándote si podrías volver a ser aquel que te lleno de tanto orgullo,

pues te tiembla la suicida ilusión en un sinsabor de difícil digestión

infectándote con cada nueva bocanada de aire, desarmándote ante cada nueva posibilidad.

Razones con demasiada razón, sentimientos vacíos y sentidos cargados

forman fila ante tu oído para susurrar su eterna e ineludible verdad,

una verdad que aprendiste a duros golpes

y que las cicatrices de esos golpes no te dejarán olvidar

Pero en algún rincón debe estar la vida desarmándose en una carcajada repleta de ironía….,

porque sabe que esa verdad nunca alcanzará para saciar tu sed,

y que las preconcebidas y seguras“recetas” nunca fueron de tu paladar.

Y allá vas…, pues estas irremediablemente perdido…,

de nuevo, como siempre, como ya lo sabes, como ya aceptaste hace demasiado tiempo

esas ajenas sonrisas no te dejan claudicar…,

porque, bien adentro, sabes que sólo en ellas se esconde tu verdad.

 

-------------

 

Gaby, as usual!   

De vueltas, chisteras, lágrimas y algún que otro conejo… - Propia

 
"Una pregunta que a veces me pone mal:
¿Estoy yo o está el resto loco?"
Albert Einstein.

 

Entre vueltas me puse a escribir..., y estaba tan mareado, que lo único consistente, que podía decir era..., lo siguiente.
 
 ----------
 
En un laberinto de vueltas perdí mi brújula y también mi momento,
absorto ante ese inexplicable derrotero del tiempo
implore en un lúgubre rincón que no haya más lagrimas,
para más tarde, anhelar aquellas tardes de saladas mejillas.
Y más vueltas vinieron, desordenando mis ya caóticas ideas
tardes enteras perdí queriendo dar vida a una mágica galera,
ante el obvio fracaso la abandone en una adusta baulera;
y la noche menos pensada el conejo se despidió desde la otra vereda.
Y así pasaron otros tantos años, con más vueltas que sorpresas,
con absurdos y crónicas a granel;
pero a medida que se consumían esos insustituibles días…,
aprendí a envejecer sin tener la menor idea de lo que ocurría.
Y me acostumbre tanto a esta ciclotímica realidad,
que una tarde sonriendo ante el inexpugnable espejo…,
ya no pude discernir…,
si la vida fue la vueltera;
o si las vueltas las di yo. 
 
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Gaby, as usual               

Mi único acto de FE - Propia

"Yo creo en Dios.  
Pero no como una cosa, como un viejo en el cielo.  
Yo creo que lo que la gente llama Dios es algo en cada uno de nosotros.  
Yo creo que lo que dijieron Jesús, Mahoma, Buda y todos los demás, estaba bien.  
Es sólo que las traducciones son malas."  
 John Lennon.  

Hoy me puse un poco irónico......, jejeje!.

Pero lo que me salió es verdad, lo he visto suceder una y otra vez...,

Y, además,  creo que es la única prueba de que, exista o no Dios, el bien es algo tangible y real, que se autosustenta.

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A la gente buena, más tarde o más temprano,

las cosas le terminan resultando bien.

Lo digo sin demasiado cuidado, con la vista perdida en algún lado

porque se que sólo se trata de una cuestión fe.

Así como algunos creen en Dios,

sin necesidad de que nadie les de una sobrada razón;

yo deposito toda mis creencias en esa simple oración,

y me la repito, cuantas veces lo solicite mi cansado corazón.

Y es en ese preciso momento de este seudo-discurso;

en el cual alguien, siempre, quiere indagar un poco más en el asunto

y me pregunta, acertando justo en el punto:

“¿Entonces, a ti también te resultarán bien?”

Y entonces….., enfocando nuevamente los ojos;

y conociendo mejor que nadie cada una de mis deshonras

le respondo con toda sinceridad y sin demasiado sonrojo…,

“¿quien dijo que yo calificaba como buena persona?”

 

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Gaby, as usual

Ángel de los pecadores - Propia

"Es cuando nos olvidamos de nosotros,
cuando hacemos cosas que merecen ser recordadas."

 

 Y tan sólo conservo las plumas, que en un rapto de incoherencia, le robe a tus inocentes alas...
 
Preciso, y precioso, momento en el cual me arrepentí. Y aún hoy, continúo arrepintiéndome.
 
Dando pie a estos versos, que mucho tienen de verdad disfrazada de poesía.
 
---------
 
Sí algún día, en un tiempo perdido;
un advenedizo genio me concediera tan sólo un deseo,
sin dudas y mirando al horizonte, le pediría...,
otra de tus renovadoras sonrisas.
Si tuviera que envidiarte algo,
profundamente...,
con cada uno de los maltrechos latidos de mi avejentado pecho,
inmediatamente...,
mi elección decantaría por tu infecciosa inocencia.
Contemplando tu límpida mirada,
sin permiso me escabulliría entre tus historias mejor guardadas,
con cierta soberbia desafiaría a tus estructuras mejor afianzadas,
y en un rapto de ironía, a duelo me batiría con tus virtudes mejor logradas. 
Transcurrirían así unos tras otros mis días,
admirando desde la segura distancia,
cuidándote desde las ambiguas palabras,
y soñándote un futuro opuesto a mis mañanas.
Un adusto rol que me queda como echo a medida,
pues siempre supe que, con sólo tocarte, bastaría
para magullar todas esas pequeñas epifanías...
que hacen de ti, el ángel que suaviza mis pecadores días.
 
------
 
Gaby, as usual 

Con aroma a azufre - Propia

 
"Quien es auténtico,
asume la responsabilidad por ser lo que es
y se reconoce libre de ser lo que es."
Sartre 
 

Seguire con el estilo anterior, dejando de lado la luminosidad. Exiliándola.

Vamos por la negativa, por la ironía de decir exactamente lo contrario a lo que habría que decir.

Y, sin embargo, intentar gatillar o incubar lo que hubieramos dicho de ponernos luminosos.... Intento indignarlos, o al menos, ponerlos en desacuerdo.

Ya veremos....., ya sabremos si realmente lo logra.

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Esta vez voy a ser más sincero que lo habitual,

incluso podría decirse que voy a serlo;

hasta el punto de insalubridad.

Y es que no puedo mentir…,

(eso es lo único bueno)

porque se que por mi culpa…,

derramaras saladas lágrimas en más de una oportunidad.

Aún más…,

tengo la agria certeza de que te defraudare sin cesar,

quedándome a medio camino,

vacilando

y echándome hacia atrás.

Seré demasiado dejado con ciertas cosas importantes para nuestra sociedad,

y me pondré puntilloso con otras…,

que por más que intentes, nunca entenderás.

Me verás llorar, reír, zozobrar y resucitar…,

por incansables modelos que me impongo por propia voluntad.

Y así, inevitablemente, te desgastarás,

salando ajenas heridas cuya sangre, lentamente, te manchará.     

Y te digo todo esto para que  te alejes de esta enfermedad…,

o al menos, para cumplir con mi abnegada conciencia.

Y es que quiero que sepas que este es uno de esos malos negocios…,

que una vez empezados, se te impregnan,

infectando y enredándose hasta tal punto…,  

que luego se hace extremadamente difícil poner el adecuado final.

Y no creas que exagero..., bonita

pues estos supuestos susurros…, no sólo tienen del diablo el gusto.

 

Gaby, as usual..., porque "hay decepciones que honran a quienes las inspiran" (Zafón)

     

 

Sólo lo que puedes ver - Propias

"Un hombre no es otra cosa que,   
lo que hace de sí mismo."   
Sartre
 
 
 
Y si vuelvo?
 
Bueno, no se.
 
No le podría decir vuelta.
 
Ya veremos como sigue la historia. Que sea lo que tenga que ser. JE!
 
La cosa es que estuve experimentando un poco, con un nuevo estilo, "entrelazado" y "ensimismado" me gusta decirle.
 
No se si a todos les gustará, es bastante diferente a lo anterior. También veremos que pasa con eso...
 

-------

 

Sólo lo que puedes ver, no hay mucho más,

no mucho más, demasiado poco a decir a verdad...,

demasiado poco, comparado con lo que debería haber,

comparado con lo talentos que me supieron dar.

Es así, lamentablemente, esto es todo lo que hasta ahora logré,

y hasta ahora, no me quejo de mi destino…,

no me quejo, aunque no puedo negar que más de una vez desconsoladamente lloré;

y claro que lloré, justamente porque de huir nunca tuve el atino.

Nunca nadie me enseño como huir de una batalla,

y esas batallas si que fueron ásperas

tan ásperas como las cicatrices que dejaron en mi mirada,

una mirada que hoy hace caso omiso a mis penas.

Es que trasciende esas penas, y se va mucho más allá

allá donde habitan mis sueños y mis proyectos

proyectos, que como los de antaño, no se si lograré alcanzar

pero no se trata de alcanzarlos, sino de volver a hacer el intento.

Y esos intentos es todo lo que puedes ver,

ves tan sólo un manojo de intenciones,

demasiadas intenciones, que ni siquiera me atrevo a tildar de buenas..,

demasiado poco a decir a verdad…, sobre todo comparado con lo que debería haber.

 

-------  

 

Gaby, as usual!  

Nunca digas adios, sino sólo hasta siempre...

 
Somos esclavos de lo que decimos...,
y señores de nuestros silencios.
 

  

 
Bueno...., (no se muy bien como empezar)
 
La cosa es más o menos de la siguiente manera, como algunos habrán notado..., ultimamente ando con muy poco tiempo para postear y para comentar, con lo cual estoy casi decidido a abandonar este space.
 
No cerrarlo..., pues como expresa el título de esta entrada, prefiero dejarlo abierto..., y que lo que se escribió permanezca flotando en este universo inmaterial que viene a ser la internet.
 
Fueron casi dos años, y la verdad me da cierta pena. Pero bueno, no tengo tiempo y las cosas me gusta hacerlas bien, sino prefiero no hacerlas. Aparte no me parece justo no tener tiempo para responder los comentarios.
 
No hay mucho más que decir, solo que de vez en vez, seguire pasiándome por mis sitios preferidos..., y si llegó a tener tiempo e inspiración dejare mi marca...
 
Sin más...., Hasta siempre!
 
Gaby, as usual!
 
PD. Mi msn si seguira abierto para todos aquellos/as a los que conocí por este "portal"..., y a los que no llegaron a ese punto......, pues no se, se los dejo por si las moscas Rgcg79@hotmail.com
 
.... 

‘cause I was born….

 "No te des por vencido, ni aún vencido, no te sientas esclavo, ni aún esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo, y acomete feroz, ya mal herido.

Ten el tesón del clavo enmohecido que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo..." 

 

Almafuerte (Pedro Bonifacio Palacios)

 

 

 

 

 

 

Resucité!..., logré salir de la pila de papeles laborales..., y respirar...,

 

Esta será libre interpretación..., no habrá intro que guíe o adelante, sólo, y en honor a Bequer, estrofas que nunca lograran transmitir exactamente lo que se quería decir..., creando una nueva poesía ante cada lectura.........  

 

 

Has incendiado ante mis ojos el emblemático obelisco,

destruido una tras otra mis juveniles ilusiones,

puesto en suspenso casi todos mis tímidos suspiros

y apagado celosamente cada una de mis adoradas pasiones.

Has desterrado la mayoría de mis inocentes utopías,

dilapidado cada uno de mis decididos esfuerzos,

ensangrentado mis yertas palmas,

y extenuado hasta el límite este desajado cuerpo.

Mis nudillos se han desecho después de tanto golpear;

y ahora sé que sólo lograré manchar todo aquello que alguna vez desié alcanzar.

Mi mirada se ha exiliado después de tanto buscar y no encontrar;

y ahora debo aceptar que ni siquiera lo podré contemplar.

Pero aún así; sigo aquí…,

me mantengo en pie con lo poco que me queda,

y sigo repitiéndote (repitiéndome),

uno y otra vez, que conmigo no podrás.

No voy a bajar la cabeza, ni mirar a otro lugar…,

deberás acostumbrarte a esa idea; impía realidad,

porque así nací…, y eso es lo único que no pienso cambiar.

 

Gaby, as usual! Older than yesterday..., but wiser? 

 

PD. Mañana ya empiezo a comentar..., voy volviéndo de a cuotas...., I promese..., y las cumplo.

La Argentina maradoniana

“Este libro responde a una contradicción:
¿cómo puede ser atroz un encanto?
Y es que ser argentino es una empresa cada vez mas difícil.
Emociona serlo, pero se sufre por ello."
 
Marcos Agüinis
1° Párrafo del Prólogo de su libro:
El atroz encanto de ser argentinos.
 
 
   
 
La Argentina es un país "psicótico", me van a escuchar decirlo más de una vez. Igualmente, lo amo y lo elijo, una y otra vez. E igualmente me critico por eso.
 
Hay un tema, en que esa psicósis se expresa fielmente: MARADONA. Y en eso, participo de esa piscósis, no lo puedo evitar. El universo colectivo que lo rodea me absorve, y pierdo toda la coherencia que puedo tener en otros temas. Me absorve la pasión, y dejo de ser racional. Ya no soy objetivo.
 
Creo que le pasa a la mayoría. Y también creo que es un buen ejemplo de porque la Argentina es tan psicótica, que es, al fin al cabo, lo que le termina dando ese sabor tragicómico a esta sociedad. Ese pérfil, que para muchos/as termina siendo trágicamente seductor.
 
Así que me voy a poner a citar a alguien, que sinceramente, expreso al 100% como los argentinos perdemos la racionalidad al referirnos a maradona. 
 
Un par de aclaraciones previas para los que no concen la historia argentina: Inglaterra posee un pedazo de tierra argentina, las islas Malvinas. No se si seran mucha cosa, pero la cosa es que son nuestras y las tienen ellos. Y eso duele. Para peor, en 1982 hubo una guerra con inglaterra por esas islas. Guerra que ,naturalmente, perdimos, y donde murieron muchos chicos injustamente (como en toda estúpida guerra).
 
El texto hablara sobre un partido de fútbol, el cuartos de final Argenina - Inglaterra, en el mundial de México de 1986 (sólo cuatro años después de la guerra). Todo un hito en la historia del fútbol mundial, por los dos goles que hizo Maradona: 1) La mano de Dios. 2) El mejor gol de la historia de los mundiales. Pero un hito mayor para los argentinos, porque se los hizo a Inglaterra sólo cuatro años después de la guerra.
 
Desde acá en adelante, todo es una cita textual.
 
 
Me van a tener que disculpar
De Eduardo Sacheri
 
Me van a tener que disculpar. Yo sé que un hombre que pretende ser una persona de bien debe comportarse según ciertas normas, aceptar ciertos preceptos, adecuar su modo de ser a determinadas estipulaciones aceptadas por todos. Seamos más explícitos. Si uno quiere ser un tipo coherente debe medir su conducta, y la de sus semejantes, siempre con la misma idéntica vara. No puede hacer excepciones, pues de lo contrario bastardea su juicio ético, su conciencia crítica, su criterio legítimo.
 
Uno no puede andar por la vida reprobando a sus rivales y disculpando a sus amigos por el sólo hecho de serlo. Tampoco soy tan ingenuo como para suponer que uno es capaz de sustraerse a sus afectos y a sus pasiones, que uno tiene la idoneidad como para sacrificarlos en el altar de una imparcialidad impoluta. Digamos que uno va por ahí intentando no apartarse demasiado del camino debido, tratando de que los amores y los odios no le trastoquen irremediablemente la lógica.
 
Pero me van a tener que disculpar, señores. Hay un tipo con el que no puedo. Y ojo que lo intento. Me digo: no puede haber excepciones, no debe haberlas. Y la disculpa que requiero de ustedes es todavía mayor, porque el tipo del que hablo no es un benefactor de la humanidad, ni un santo varón, ni un valiente guerrero que ha consolidado la integridad de mi patria. No, nada de eso. El tipo tiene una actividad mucho menos importante, mucho menos trascendente, mucho más profana. Les voy adelantando que el tipo es un deportista. Imagínense, señores. Llevo escritas doscientas sesenta y tres palabras hablando del criterio ético y sus limitaciones, y todo por un simple caballero que se gana la vida pateando una pelota.
 
Ustedes podrán decirme que eso vuelve mi actitud todavía más reprobable. Tal vez tengan razón. Tal vez por eso he iniciado estas líneas disculpándome.
No obstante, y aunque tengo perfectamente claras esas cosas, no puedo cambiar mi actitud. Sigo siendo incapaz de juzgarlo con la misma vara con la que juzgo al resto de los seres humanos. Y ojo que no sólo no es un pobre muchacho saturado de virtudes. Tiene muchos defectos. Tiene tal vez tantos defectos como quien escribe estas líneas, o como el que más. Para el caso es lo mismo. Pese a todo, señores, sigo sintiéndome incapaz de juzgarlo. Mi juicio crítico se detiene ante él, y lo dispensa.
 
No es un capricho, cuidado. No es un simple antojo. Es algo un poco más profundo, si me permiten calificarlo de ese modo. Seré más explícito. Yo lo disculpo porque siento que le debo algo. Le debo algo y sé que no tengo forma de pagárselo. O tal vez ésta sea la peculiar moneda que he encontrado para pagarle. Digamos que mi deuda halla sosiego en este hábito de evitar siempre cualquier eventual reproche.
 
El no lo sabe, cuidado. Así que mi pago es absolutamente anónimo. Como anónima es la deuda que con él conservo. Digamos que él no sabe que le debo, e ignora los ingentes esfuerzos que yo hago una vez y otra por pagarle.
 
Por suerte o por desgracia, la oportunidad de ejercitar este hábito se me presenta a menudo. Es que hablar de él, entre los argentinos, es casi uno de nuestros deportes nacionales. Para ensalzarlo hasta la estratosfera, o para condenarlo a la parrilla perpetua de los infiernos. Los argentinos gustamos, al parecer, de convocar su nombre y su memoria. Ahí es cuando yo trato de ponerme serio y distante, pero no lo logro. El tamaño de mi deuda se me impone. Y cuando me invitan a hablar prefiero esquivar el bulto, cambiar de tema, ceder mi turno en el ágora del café a la tardecita. No se trata tampoco de que yo me ubique en el bando de sus perpetuos halagadores, nada de eso. Evito tanto los elogios superlativos y rimbombantes como los dardos envenenados y traicioneros. Además con el tiempo he visto a más de uno cambiar del bando de los inquisidores al de los plañideros aplaudidores, y viceversa, sin que se les mueva un pelo. Y ambos bandos me parecen absolutamente detestables, por cierto.
 
Por eso yo me quedo callado, o cambio de tema. Y cuando a veces alguno de los muchachos no me lo permite, porque me acorrala con una pregunta directa, que cruza el aire llevando específicamente mi nombre, tomo aire, hago como que pienso y digo alguna sandez al estilo de Y, no sé, habría que pensarlo; o tal vez arriesgo un vaya uno a saber, son tantas cosas para tener en cuenta;. Es que tengo demasiado pudor como para explayarme del modo en que aquí lo hago. Y soy incapaz de condenar a mis amigos al tórrido suplicio de escuchar mis argumentos y mis justificaciones para ellos.
 
Por empezar les tendría que decir que la culpa de todo la tiene el tiempo. Sí, como lo escuchan, el tiempo. El tiempo que se empeña en transcurrir, cuando a veces debería permanecer detenido. El tiempo que nos hace la guachada de romper los momentos perfectos, inmaculados, inolvidables, completos. Porque si el tiempo se quedase ahí, inmortalizando a los seres y a las cosas en su punto justo, nos libraría de los desencantos, de las corrupciones, de las ínfimas traiciones tan propias de nosotros, los mortales. Y en realidad es por ese carácter tan defectuoso del tiempo que yo me comporto como la hago. Como un modo de subsanar, en mis modestos alcances esas barbaridades injustas que el tiempo nos hace. En cada ocasión en la que mencionan su nombre, en cada oportunidad en la cual me invitan al festín de adorarlo y denostarlo, yo me sustraigo a este presente absolutamente profano, y con la memoria que el ser humano conserva para los hechos esenciales me remonto a ese día, al día inolvidable en el que me vi obligado a sellar este pacto que, hasta el presente, he mantenido en secreto. Digamos que mi memoria es el salvoconducto para volver el tiempo al lugar cristalino del que no debió moverse, porque era el exacto lugar en que merecía detenerse para siempre, por lo menos para el fútbol, para él y para mí.
 
Porque la vida es así, a veces se combina para alumbrar momentos como ése. Instantes después de los cuales nada vuelve a ser como era. Porque no puede. Porque todo ha cambiado demasiado. Porque por la piel y por los ojos nos ha entrado algo de lo cual nunca vamos a lograr desprendernos. Esa mañana habrá sido como todas. El mediodía también. Y la tarde arranca, en apariencia, como tantas otras. Una pelota y veintidós tipos. Y otros millones de tipos comiéndose los codos delante de la tele, en los puntos más distantes del planeta.
 
Pero ojo, que esa tarde es distinta. No es un partido. Mejor dicho: no es sólo un partido. Hay algo más. Hay mucha rabia, y mucho dolor, y mucha frustración acumulada en todos esos tipos que miran la tele. Son emociones que no nacieron por el fútbol. Nacieron en otro lado. En un sitio mucho más terrible, mucho más hostil, mucho más irrevocable. Pero a nosotros, a los de acá, no nos cabe otra que contestar en una cancha, porque no tenemos otro sitio, porque somos pocos, estamos solos, porque somos pobres. Pero ahí está la cancha, el fútbol, y son ellos o nosotros. Y si somos nosotros el dolor no va a desaparecer, ni la humillación ha de terminarse. Pero si son ellos. Ay, si son ellos. Si son ellos la humillación va a ser todavía más grande, más dolorosa, más intolerable. Vamos a tener que quedarnos mirándonos las caras, diciéndonos en silencio "te das cuenta, ni siquiera aquí, ni siquiera esto se nos dio a nosotros". Así que están ahí los tipos. Los once tuyos y los once de ellos. Es fútbol, pero es mucho más que fútbol. Porque cuatro años es muy poco tiempo como para que te amaine el dolor y se te apacigüe la rabia. Por eso no es sólo fútbol.
 
Y con semejantes antecedentes de tarde borrascosa, con semejante prólogo de tragedia, va ese tipo y se cuelga para siempre del cielo de los nuestros. Porque se planta enfrente de los contrarios y los humilla. Porque los roba. Porque delante de sus ojos los afana. Y, aunque sea, les devuelve ese afano por el otro, por el más grande, por el infinitamente más enorme y ultrajante. Porque aunque nada cambie allá están ellos, en sus casas y en sus calles, en sus pubs, queriéndose comer las pantallas de pura rabia, de pura impotencia de que el tipo salga corriendo mirando de reojito al árbitro que se compra el paquete y marca el medio.
 
Hasta ahí, eso sólo ya es historia. Ya parece suficiente. Porque le robaste algo al que te afanó primero. Y aunque lo que él te robó te duele más, vos te regodeás porque sabés que esto, igual, le duele. Pero hay más. Aunque uno desde acá diga "bueno, es suficiente, me doy por hecho", hay más. Porque el tipo, además de piola es un artista. Es mucho más que los otros.
 
Arranca desde el medio, desde su campo, para que no queden dudas de que lo que está por hacer no lo ha hecho nadie. Y aunque va de azul, va con la bandera. La lleva en una mano, aunque nadie la vea. Empieza a desparramarlos para siempre. Y los va liquidando uno por uno, moviéndose al calor de una música que ellos, pobres giles, no entienden. No sienten la música, pero van sintiendo un vago escozor, algo que les dice que se les viene la noche. Y el tipo sigue adelante. Para que empiecen a no poder creerlo. Para que no se lo olviden nunca. Para que allá lejos los tipos dejen la cerveza y cualquier otra cosa que tengan en la mano. Para que se queden con la boca abierta y la expresión de tontos, pensando que no, que no va a suceder, que alguno lo va a parar, que ese morochito vestido de azul y de argentino no va a entrar al área con la bola mansita a su merced, que alguien va a hacer algo antes de que le amague al arquero y lo sortee por afuera, de que algo va a pasar para poner en orden la historia y las cosas sean como Dios y la reina mandan, porque en el fútbol tiene que ser como en la vida, donde los que llevan las de ganar ganan, y los que llevan las de perder pierden. Se miran entre ellos y le piden al de al lado que los despierte de la pesadilla. Pero no hay caso, porque ni siquiera cuando el tipo les regala una fracción de segundo más, cuando el tipo aminora el vértigo para quedar de nuevo bien parado de zurdo, ni siquiera entonces van a evitar entrar en la historia como los humillados, los once ingleses despatarrados e incrédulos, los millones de ingleses mirando la tele sin querer creer lo que saben que es verdad para siempre, porque ahí va la bola a morirse en la red para toda la eternidad, y el tipo va a abrazarse con todos y a levantar luego los ojos hacia el cielo. Y hace bien en mirar al cielo, porque no sé si sabe, pero ahí están todos, todos los que no pueden mirarlo por la tele ni comerse los codos.
 
Porque el afano estaba bien, pero era poco. Porque el afano de ellos era demasiado grande. Así que faltaba humillarlos por las buenas. Inmortalizarlos para cada ocasión en que ese gol volviese a verse una vez y otra vez y para siempre en cada rincón del mundo. Ellos volviendo a verse una y mil veces hasta el cansancio en las repeticiones incrédulas. Ellos pasmados, ellos llegando tarde al cruce, ellos viéndolo todo desde el piso, ellos hundiéndose definitivamente en la derrota, en la derrota pequeña y futbolera y absoluta y eterna e inolvidable. Así que, señores, lo lamento. Pero no me jodan con que lo mida con la misma vara con la que suponen debo juzgar a los demás mortales. Porque yo le debo esos dos goles a Inglaterra.
 
Y el único modo que tengo de agradecérselo es dejarlo en paz con sus cosas. Porque, ya que el tiempo cometió la estupidez de seguir transcurriendo, ya que optó por dejar que los ingleses tuvieran todavía los otros días de su vida para tratar de olvidarse de ese, al menos yo debo tener la honestidad de recordarlo para toda la vida.
 
 
Gaby, as usual.
 
PD. Haciendome eco, con mi piel irizada y esta cita, de este sentimiento, que también ejemplifica lo patológicos que somos los argentinos..., con el que, a pesar de todo, me identifico 100%. Porque, al fin y al cabo, la sangre que circula por mis venas es argentina y en mi hombro llevo tatuadas esas islas malvinas con la bandera argentina.
 
 
  

Ten paciencia - Propia

"No perdamos nada de nuestro tiempo;  
quizá los hubo más bellos,  
pero este es el nuestro."  
J. P. Sartre
  
 
 
  
Bueno, bueno..., este finde se me puso contra la ansiedad.
 
Yo creo que son los años, pero cada vez me cae peor ese bicho austero y mal consejero.
 
Ese sentimiento que nos genera angustias y que nos hace sufrir como perros en momentos de incertidumbre, por cosas que no deberían vivirse de esa manera. Por eventos que si lográramos mirar sin ella de por medio, disfrutaríamos tanto más....
 
Pensando en eso, salió esto....
 
 
Ten paciencia, no apresures innecesariamente tu paso,
de lo contrario te perderás de observar los bosquejos mas gratos,
desde la cálida brisa que acaricia los verdes prados...,
hasta el irrepetible hermano, que indiferente y apresurado, pasa a tu lado.
Ten paciencia, pues…,
¿Cuál es la causa de tu apuro?,
¿acaso crees que ya se acaba el mundo?
tomate tu tiempo para desatar el molesto nudo,
pues de él también es parte este apuro funesto y rudo.
Ten paciencia y tomate el agradable tiempo...,
de esperar para cada importante evento el adecuado sustento,
entiende bien, que tan sólo hablo de disfrutar con tus sentidos atentos…,
de la hermosa etapa que toca vivir en cada uno de los sucesivos momentos.   
Pues para que correr detrás del enigmático fin que a todos nos toca,
mejor es dar el correcto espacio a cada cosa;
impidiendo que la  ansiedad marchite antes de tiempo nuestra delicada rosa,
y exprimiendo hasta el fin…., cada significante letra, cada importante vocablo...,
de esta progresiva e incierta prosa.
 
 
Gaby, as usual!

Voy por ti - Propia

 
"La vida es eso que ocurre...,
mientras estás ocupado haciendo otros planes."
J. Lennon.
 
 
 
 
Le han escrito alguna vez una carta de amor a la vida?
 
Una de amor desafiante. De esos en los que uno se planta de buenas a primeras y pide lo que quiere, sin importarle los golpes. 
 
Loco..., no?
 
Yo...., alguna vez lo hice..., luego de una experiencia bastante traumática. Fue el nacimiento de una nueva actitud, ahora que lo pienso. 
 
No se si se interpretará bien, pero revolviendo en el disco rígido de esta laptop atiborrada de archivos que uno no sabe cuando nacieron, la encontre y me dije........., merece ser posteada!
 
Cada uno la interpretará a su manera, y asi nacerá una y mil veces más.
 
Así que, sin más preambulos..., la mandamos a escena....
 
 
Grises ojos abarrotados de agrias lágrimas contenidas,
el corazón que imperceptiblemente su angustia palpita,
mi conciencia que incansablemente a levantarme de esta agonía me insta
pero sin previo aviso y de repente…,
una sonrisa en forma de intrigante mueca me visita.
Es que olvido la herida......,
concibiendo mi alma, para este oscuro presente, una impensable salida,
que aunque con nada en el rima…,
a mi ser le devuelve la perdida alegría.
Y me digo..., que sólo estoy dispuesto a hacer un viaje de ida,
y me prometo, que no habrá vueltas, ni siquiera despedidas
pues hoy siento que las deshojadas margaritas…,
son sólo amarillos recuerdos de otros días.
Este dolor da hoy paso a la más espuria pasión,
la bronca se extingió en su apogeo y trocó en determinación,
mi petulante orgullo claudicó a su ego y se unió a esta redentora acción,
pues llegó la hora de dar todo aunque opine distinto la razón.
Voy por ti…,

y lo mejor será que esperes por mi;

porque no me rendiré; hasta que haya llegado el inevitable fin.

 

Gaby, as usual!

Sólo estelas... - Propia

 
“Caminante, son tus huellas el camino y nada mas.
Caminante, no hay camino: se hace camino al andar.
Al andar, se hace camino, y al volver la vista atrás
Se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino, sino estelas en la mar.”
 
J. M. Serrat
 
 
Bueno, un fin de semana entre partes médicos y visitas a la unidad de "terapia intensiva"..., han hecho mella en este hastiado cerebro.
 
En consecuencia, como no podía ser de otra manera, al enfrentarme al cursor titilante...., salió esto..., que ahora abandonó en este lugar.    
 
 
 
Sólo